Semana 1 y 2: definir el caso de uso, y descartar los que no son
El primer trabajo no es aeronáutico, es de gestión: escribir en una página qué problema resuelve el dron y cómo se va a medir. Si esa página no se puede escribir, el programa todavía no existe.
Un caso de uso válido cumple tres condiciones al mismo tiempo:
- Reemplaza algo que hoy se hace peor, más lento o con más riesgo. Una inspección que hoy exige andamios. Una cubicación que hoy toma dos días. Una ronda perimetral que hoy no se hace.
- Se repite. Un vuelo al año no justifica un programa interno: eso se contrata. La frecuencia es lo que paga la curva de aprendizaje.
- Tiene un dueño con presupuesto. Si el interesado es un entusiasta sin área ni línea de gasto, el programa muere en el mes tres.
Y hay que descartar sin culpa los que no son. Los tres casos que más se proponen y menos aguantan: video institucional (se contrata, no se internaliza), fotos bonitas para el reporte (no es un caso de uso, es un subproducto) y seguridad perimetral sin protocolo de respuesta (mirar sin saber qué hacer con lo que ves no sirve).
Esta es también la semana para responder la pregunta de fondo: si conviene equipo propio o proveedor externo. Está desarrollada en la guía de equipo interno o servicio de drones, y en el ejercicio de cuánto cuesta capacitar a un equipo en drones. Si la respuesta es proveedor externo, el plan que sigue no aplica: aplica el checklist para evaluar a un proveedor de drones.
Semana 3 y 4: quién se capacita y cuántos
El error clásico es capacitar a una sola persona. Funciona hasta que esa persona toma vacaciones, se enferma o renuncia, y el programa se detiene entero. El mínimo operativo son dos personas habilitadas; tres si la operación es en turnos o en más de un sitio.
Quiénes deben ir al curso, en orden de utilidad:
- Quien va a volar de verdad. Obvio, pero se olvida: a veces mandan al jefe y el que vuela queda sin credencial.
- Un segundo operador de respaldo del mismo turno o de la misma área.
- El prevencionista de riesgos, aunque no vaya a volar. Es quien va a escribir el procedimiento de trabajo seguro y quien va a defenderlo ante una fiscalización.
- La jefatura del área usuaria, al menos en la parte normativa. Si no entiende los límites, va a pedir vuelos que no se pueden hacer.
La habilitación legal es la Credencial de Operador RPAS de la DGAC, con vigencia de 36 meses, y solo la puede tramitar un curso dictado por una empresa con AOC o CEO. Nosotros dictamos cursos para empresas en faena u oficina, en cualquier región del país.
Acá también se resuelve el financiamiento, y conviene resolverlo bien porque cambia el costo real: se puede usar la franquicia tributaria SENCE, y si la institución es pública, la compra va por Mercado Público o Compra Ágil, con tope de 100 UTM en el caso de Compra Ágil.
Mes 2: equipos, seguro y registro
Recién ahora se compra. Con el caso de uso escrito, el equipo se elige solo: la carga útil que necesita el entregable define el dron, no al revés.
- Dron y baterías. Un set de baterías da autonomía; el equipo de repuesto da continuidad. El límite normativo en Chile es de 9 kg de peso máximo de despegue con paracaídas.
- Registro del RPA ante la DGAC. Tasa de $8.437. Sin registro, la operación comercial no es legal. El paso a paso está en la guía de cómo registrar un dron de empresa.
- Seguro de responsabilidad civil. No lo pide solo el sentido común: lo piden los mandantes y las bases de licitación. Ver la guía de seguro de responsabilidad civil para drones.
- Credenciales emitidas. Tasa de $24.644 por credencial. El detalle en tasas DGAC de drones.
- Inventario desde el día uno. Series, ciclos de batería, responsable asignado. Después es imposible reconstruirlo: ver gestión de flota de drones.
Si el caso de uso incluye vuelo nocturno, más allá de la línea de vista o sobre área poblada, este es el mes de iniciar el trámite, porque son autorizaciones especiales de la DGAC y tienen su propio plazo. Pedirlas la semana antes del vuelo es la forma más común de atrasar un programa entero.
Mes 2 y 3: procedimientos, PTS y política interna
Acá se decide si el programa sobrevive a la primera auditoría. Volar es lo fácil; tener el papeleo que demuestra que se voló bien es lo que distingue a una operación de un hobby corporativo.
- Procedimiento de trabajo seguro (PTS). Escrito, firmado y difundido. El DS 44, vigente desde el 1 de febrero de 2025, exige identificar peligros, evaluar riesgos y dejar la capacitación documentada. Un dron nuevo en la operación es un peligro nuevo que hay que incorporar a la matriz.
- Checklists de prevuelo, vuelo y postvuelo. En papel o en aplicación, da lo mismo: lo que importa es que queden registrados.
- Análisis de riesgo por sitio. No es lo mismo volar en un patio cerrado que sobre una faena con equipo pesado. Un formato, tantas versiones como sitios.
- Política interna de uso de drones. Quién puede volar, con qué autorización, qué se graba, cuánto se guarda y quién accede. El modelo está en la guía de política interna de uso de drones.
- Tratamiento de imágenes. La Ley 21.719 entra en vigencia el 1 de diciembre de 2026 y obliga a tener una base de licitud, plazos de conservación y notificación de brechas en 72 horas. Definirlo ahora cuesta una reunión; definirlo después de un incidente cuesta mucho más.
Si mañana llega una fiscalización o un mandante pide el respaldo de una operación de hace tres meses, ¿lo puedes entregar en menos de una hora? Si la respuesta es no, el programa está incompleto aunque los vuelos salgan bien.
Mes 3: primer vuelo productivo y cómo se mide
Vuelo productivo no es el vuelo de prueba en el estacionamiento. Es el primer vuelo que genera el entregable que justificó el programa, entregado a quien lo pidió, en el formato acordado.
Cómo se mide, con la línea base que se levantó en la semana 1:
| Indicador | Qué compara | Cómo se levanta |
|---|---|---|
| Tiempo del proceso | Horas del método anterior contra horas con dron | Cronometrado en ambos casos, no estimado |
| Exposición al riesgo | Horas-persona en altura o en zona peligrosa evitadas | Registro de prevención de riesgos |
| Costo por levantamiento | Costo interno contra la cotización del proveedor externo | Con la cotización real en mano |
| Frecuencia | Cuántas veces se medía antes y cuántas ahora | Conteo simple, mes a mes |
| Disponibilidad | Vuelos solicitados contra vuelos ejecutados | Bitácora del programa |
El indicador que más convence a una gerencia no suele ser el costo: es la frecuencia. Cuando algo que se medía una vez al año pasa a medirse todos los meses, cambia la calidad de las decisiones, y eso se nota antes que cualquier ahorro.
El cronograma completo, semana por semana
| Semana | Hito | Responsable | Entregable |
|---|---|---|---|
| 1 y 2 | Definir el caso de uso y descartar los que no son | Gerencia del área usuaria | Una página: problema, frecuencia, indicador y línea base |
| 3 | Decidir equipo interno o proveedor externo | Gerencia + abastecimiento | Decisión escrita, con el costo de las dos vías |
| 3 y 4 | Elegir a quiénes se capacita y comprar el curso | RR.HH. o capacitación + jefatura del área | Nómina, fechas y orden de compra (SENCE o Mercado Público) |
| 5 y 6 | Curso y examen ante la DGAC | Los futuros operadores | Examen aprobado y credencial en trámite |
| 5 a 8 | Compra de equipos y contratación del seguro | Abastecimiento | Dron, baterías y póliza de responsabilidad civil vigente |
| 7 y 8 | Registro del RPA ante la DGAC | Encargado del programa | Aeronave registrada y marcas aplicadas |
| 7 y 8 | Iniciar autorizaciones especiales, si el caso de uso las requiere | Encargado del programa | Solicitud ingresada a la DGAC |
| 9 y 10 | Procedimiento de trabajo seguro y checklists | Prevención de riesgos + operadores | PTS firmado, checklists en uso, matriz de riesgos actualizada |
| 11 | Política interna y tratamiento de imágenes | Fiscalía o cumplimiento | Política publicada y firmada por los operadores |
| 12 | Primer vuelo productivo | Operador + área usuaria | Entregable real, medido contra la línea base |
| 13 | Revisión del programa y plan del trimestre siguiente | Gerencia del área usuaria | Informe de indicadores y decisión de continuidad |
El cronograma asume que la capacitación se agenda apenas se decide. En la práctica, ese es el punto donde más se pierde tiempo: entre que se aprueba el presupuesto y alguien llama a coordinar fechas pueden pasar cuatro semanas de nada.
Los cinco errores que hacen fracasar el programa
- Comprar el dron primero. El equipo llega, nadie tiene credencial, nadie sabe qué medir, y a los tres meses está en un armario. Es el error número uno y es casi siempre el mismo: alguien vio una demo y firmó la compra.
- Capacitar a una sola persona. El programa queda colgando de un individuo. Cuando esa persona cambia de área, se pierde todo, incluida la credencial, que es personal y no de la empresa.
- Dejar el papeleo para después. Registro, seguro, PTS y política. Sin eso, el primer mandante serio que pida respaldos deja el programa afuera, y la primera fiscalización lo deja peor.
- No definir la línea base. Si nadie midió cuánto costaba y cuánto demoraba el método anterior, no hay forma de demostrar que el dron sirvió. El programa se defiende con anécdotas y en el siguiente recorte se cae.
- Prometer capacidades que la norma no permite. Vuelo más allá de la línea de vista, sobre gente, de noche o sobre área poblada requieren autorizaciones específicas. Prometerlas en la presentación inicial y descubrir después que no se pueden es la forma más rápida de perder la credibilidad interna.