Qué cambia cuando el titular es una persona jurídica
Si eres una persona natural registrando tu dron, el trámite es corto y el paso a paso está en nuestra nota del blog sobre el registro del dron en línea ante la DGAC. Esta guía es para el otro caso: cuando el titular es una empresa.
| Persona natural | Empresa | |
|---|---|---|
| Quién es el titular | La persona, con su RUT | La sociedad, con su RUT |
| Quién ejecuta el trámite | El propio titular | El representante legal, acreditando facultades |
| Documentos adicionales | Ninguno | Antecedentes societarios: vigencia y poderes |
| Qué pasa si cambia la persona | Cambia el dueño, hay transferencia | Si cambia el representante legal, el titular sigue siendo el mismo |
| Sirve para el expediente AOC | No | Sí, es requisito |
La diferencia de fondo no es burocrática. Con el dron a nombre de la empresa, el equipo es un activo de la empresa: se contabiliza, se asegura a nombre de la empresa, y si el trabajador que lo operaba se va, el dron se queda. Con el dron a nombre del trabajador pasa exactamente lo contrario, y hemos visto ese problema más veces de las que uno esperaría.
La empresa compra el dron, lo registra a nombre del prevencionista que hizo el curso porque era más rápido, y dos años después esa persona renuncia. El equipo es de la empresa, pero la matrícula, la póliza y los registros apuntan a alguien que ya no trabaja ahí. Arreglarlo después cuesta más que hacerlo bien al principio.
Los documentos del representante legal
Esta es la parte que atasca a las empresas. La plataforma pide identificar a la persona jurídica y acreditar la representación. En la práctica conviene tener a mano, antes de empezar:
- Cédula de identidad del representante legal, por ambos lados y legible.
- e-RUT de la empresa, descargable desde el sitio del Servicio de Impuestos Internos.
- Certificado de vigencia de la sociedad, emitido por el Registro de Empresas y Sociedades o por el Conservador de Bienes Raíces según cómo esté constituida.
- Documento que acredite el poder o las facultades del representante legal: la escritura de constitución con la cláusula de administración, el certificado de estatuto actualizado o el poder correspondiente.
- Antecedentes del equipo: marca, modelo, número de serie y peso máximo de despegue. El número de serie va en la carcasa y en la aplicación del fabricante.
- Factura de compra a nombre de la empresa. Es la forma más limpia de acreditar propiedad y de dejar la trazabilidad contable amarrada al registro.
Los formatos y el detalle exacto los define la plataforma de la DGAC, y conviene revisarlos ahí antes de subir nada: un certificado emitido hace demasiado tiempo o un poder que no cubre este tipo de actos son las dos causas de rechazo más comunes.
El trámite paso a paso
- Reúne los antecedentes societarios antes de entrar. El trámite tiene sesión: si te falta un certificado a mitad de camino, vuelves a empezar.
- Identifica a la empresa como titular, no al representante. Es el error número uno: llenar el formulario con el RUT de la persona porque es la que está sentada al computador.
- Carga los datos del equipo: marca, modelo, número de serie, peso máximo de despegue. Verifica el número de serie contra el aparato, no contra la caja.
- Adjunta la documentación del representante legal y la que acredita propiedad.
- Paga la tasa de $8.437 por equipo.
- Guarda la resolución y la matrícula en un lugar donde la encuentre alguien más, no solo tú. Ese número lo vas a necesitar para la póliza, para el expediente de certificación y cada vez que un mandante te pida los papeles.
- Marca físicamente el equipo. La matrícula tiene que poder leerse en el aparato.
Ese último dato —la matrícula— es el que enlaza todo lo demás: es lo que la póliza declara para identificar el RPAS asegurado, según explicamos en la guía del seguro de responsabilidad civil para drones.
Y una advertencia de secuencia que ahorra semanas: registrar el dron no habilita a nadie para volarlo. Son dos trámites independientes, con dos tasas distintas y dos tiempos distintos. El registro es del equipo; la credencial es de la persona, dura 36 meses y solo la emite la DGAC después de cursar con una empresa AOC o CEO. Una empresa con la flota registrada y sin pilotos habilitados no puede operar, y una empresa con pilotos habilitados y equipos sin registrar tampoco. Van juntos.
Los cuatro errores que hacen rechazar el registro
Se repiten tanto que vale la pena listarlos aparte. Ninguno es complejo: son de descuido, y cada uno cuesta rehacer el trámite.
- Poner al representante legal como titular. El formulario pregunta por el titular, y el titular es la sociedad. Si quedó el RUT de la persona, el dron no es de la empresa y el registro no sirve para el expediente de certificación.
- Un número de serie mal transcrito. Son cadenas largas, con ceros y letras que se confunden. Se copia desde la aplicación del fabricante, no desde la caja ni de memoria. Un dígito distinto y la matrícula queda asociada a un equipo que no existe.
- Declarar el peso equivocado. El dato que corresponde es el peso máximo de despegue, con baterías y accesorios montados, no el peso del aparato solo que aparece en la ficha comercial. Ese número después determina el monto mínimo de tu seguro aéreo, así que un error acá se arrastra a la póliza.
- Certificados vencidos. Un certificado de vigencia de la sociedad emitido hace medio año probablemente ya no sirve. Se descargan el mismo día del trámite.
Qué hacer con drones comprados antes de registrar
La situación típica: la empresa lleva dos años volando con tres equipos que se compraron por caja chica, ninguno está registrado y ahora hay una licitación que lo exige. Se resuelve, y se resuelve en este orden.
- Inventario real. Cuántos equipos hay, cuáles vuelan, cuáles están rotos en una bodega. Marca, modelo, número de serie y peso máximo de despegue de cada uno.
- Respaldo de propiedad. Busca la factura. Si el equipo se compró a nombre de un trabajador y la empresa se lo reembolsó, hay que regularizar esa compra antes de registrar: no se puede acreditar como propiedad de la empresa algo que la contabilidad dice que compró otra persona.
- Decide qué registras. No tiene sentido pagar la tasa por un equipo que ya no vuela. Registra los que efectivamente vas a operar.
- Registra, asegura y recién ahí opera. En ese orden: la póliza necesita la matrícula.
Un equipo comprado antes no tiene ningún problema por ser antiguo. El problema es no poder acreditar que es de la empresa. Y ese problema es contable, no aeronáutico.
Registrar una flota: varios equipos, un titular
El registro es por aeronave: cada RPA tiene su matrícula y su tasa. Lo que no se repite es la acreditación de la empresa, así que registrar cinco equipos no es cinco veces el trabajo, pero sí cinco veces la tasa.
Con más de dos o tres equipos, la conversación deja de ser sobre el trámite y pasa a ser sobre gestión. Lo mínimo que hay que tener ordenado en una planilla, y actualizado por alguien con nombre y apellido:
| Campo | Por qué importa |
|---|---|
| Matrícula y número de serie | Es lo que se declara en la póliza y lo que se muestra en una fiscalización |
| Peso máximo de despegue | Determina el monto mínimo del seguro aéreo |
| Póliza asociada y vigencia | Una póliza vencida deja el equipo fuera de operación |
| Responsable del equipo | Quién lo tiene, dónde se guarda, quién responde |
| Baterías y ciclos | Es el componente que más falla y el que más riesgo introduce |
| Pilotos habilitados para ese equipo | Con la fecha de vencimiento de cada credencial |
Ese control es lo que después se transforma en un programa formal de gestión de flota, y es también lo que sostiene la matriz de riesgos que exige la prevención de riesgos en faena, según detallamos en la guía de drones y prevención de riesgos bajo el DS 44. Si además vas a formar pilotos propios para esa flota, el formato cerrado está en los cursos de drones para empresas.