Qué se cotiza y qué no
Lo que un proveedor serio cotiza es el programa completo puesto donde tú lo necesitas: instrucción, equipos, material, evaluación, certificación y acompañamiento del trámite ante la DGAC. Lo que no cotiza —porque no puede— son los pagos que van directo al Estado y los costos internos de tu empresa.
| Partida | Qué incluye | Quién la paga |
|---|---|---|
| Instrucción | Horas de relator, diseño del programa sobre tu operación, evaluación y corrección | Va en la cotización |
| Equipos de vuelo | Aeronaves para la práctica, baterías, hélices de repuesto, seguros de los equipos del proveedor | Va en la cotización |
| Traslado y estadía | Pasajes o traslado terrestre del equipo instructor, alojamiento, viáticos, días de viaje | Va en la cotización, como línea aparte |
| Logística de equipos | Flete de las aeronaves, embalaje, restricciones de transporte de baterías de litio | Va en la cotización |
| Material y plataforma | Manual, accesos a plataforma en línea, banco de preguntas, material que queda en la empresa | Va en la cotización |
| Certificación y gestión | Certificados individuales, nóminas, informe final, acompañamiento del trámite DGAC | Va en la cotización |
| Tasas DGAC | Emisión de credencial $24.644 por persona; registro del RPA $8.437 por aeronave | Se paga al Estado, fuera de la cotización |
| Sala y zona de vuelo | Espacio cerrado para la teoría y un área despejada y autorizada para la práctica | Normalmente lo pone el cliente |
| Horas hombre | El tiempo de tus trabajadores dentro del curso | Costo interno de la empresa |
| Reemplazo de turno | Cubrir el puesto de quien está capacitándose, si la operación no se detiene | Costo interno de la empresa |
Las tasas de la DGAC están detalladas en la guía de tasas DGAC para drones. Son fijas, se pagan una vez y no dependen del proveedor.
Las cinco variables que mueven el precio
- Tamaño del grupo. El costo por persona baja con el volumen, pero no de forma indefinida: hay un techo pedagógico. En AÉREO el curso abierto es de máximo 6 alumnos con un dron por alumno, y en formato cerrado ese principio se mantiene. Grupos de treinta se dictan en tandas, no todos juntos. Si alguien te ofrece cuarenta personas en una sala con cuatro drones, lo que baja no es el precio: es lo que aprenden.
- Traslado a faena. Es la variable que más sorprende. Un curso en Las Condes y el mismo curso en una faena a cuatro horas de Calama no cuestan lo mismo, aunque el contenido sea idéntico. Cambian pasajes, alojamiento, viáticos, días de viaje del relator y flete de los equipos. Cuando el traslado se cobra por grupo, juntar dos grupos en la misma semana reduce el costo total.
- Los equipos que van a volar. Formar para un multirrotor liviano no es lo mismo que formar sobre un equipo enterprise con carga útil. Si tu empresa ya compró los drones, capacitar sobre tus propios equipos ahorra tiempo y hace el curso más útil, porque nadie sale a operar un modelo distinto al que practicó.
- Especialización. La habilitación DGAC es la base. Encima puede ir fotogrametría, LiDAR, termografía, televigilancia o inspección técnica. Cada capa suma horas, y las horas son el principal componente del costo.
- Tasas DGAC. No mueven el precio del proveedor, pero sí el presupuesto total: $24.644 por credencial y $8.437 por registro de aeronave. Son los valores vigentes a agosto de 2026: la DGAC reajusta su tarifario por trimestre, así que antes de cerrar el presupuesto conviene comprobarlos en el detalle de las tasas DGAC. Para veinte personas es una partida que hay que tener cargada desde el principio.
Lo que casi nunca viene en la cotización
Estas cuatro partidas son las que hacen que el presupuesto aprobado se quede corto:
- Las tasas de la DGAC. Es el olvido número uno. Después el funcionario descubre que tiene que pagarlas de su bolsillo y la capacitación queda a medias: curso aprobado, credencial sin tramitar.
- El traslado, cuando la cotización dice “valor curso”. Pregunta explícitamente si el monto incluye viaje, estadía y flete de equipos, o si eso va aparte.
- El reemplazo de turno. Si la operación no se detiene, alguien tiene que cubrir el puesto durante los días del curso. Eso es plata y hay que sumarlo.
- Las horas hombre. Tres días por persona, multiplicados por el tamaño del grupo. No lo factura nadie, pero es el costo más grande del programa y conviene tenerlo en la planilla para no discutirlo después.
Entrega cuatro datos y vas a recibir un número comparable entre proveedores: cuántas personas, dónde exactamente se dicta, qué equipos tienen y para qué van a volar. Si además necesitas el detalle en formato de plataforma pública, pídelo así: está explicado en la guía de compra de cursos de drones por Mercado Público.
Cuánto se ahorra con SENCE, de verdad
Acá hay que ser preciso, porque circula bastante humo. La franquicia tributaria SENCE no es un descuento sobre el precio del curso: es un beneficio tributario que permite a la empresa contribuyente de primera categoría descontar parte del gasto en capacitación, dentro de topes que fija la normativa y que se calculan sobre la planilla de remuneraciones. El proveedor cobra lo mismo; lo que cambia es cuánto de eso recupera la empresa.
Tres consecuencias prácticas:
- La franquicia no cubre las tasas de la DGAC. Esas se pagan igual.
- Si tu empresa ya usó su tope en otras capacitaciones del año, el ahorro real de esta va a ser menor de lo que esperas.
- Los topes, plazos y condiciones los define SENCE. Confírmalos con el organismo o con el contador antes de comprometer el gasto: no somos asesores tributarios y no vamos a fingir que lo somos.
El detalle de qué cubre y qué no está en la guía del curso de drones con SENCE. Y si tu institución es del Estado, la franquicia no es la vía: es Mercado Público.
El costo de no capacitar
Esta es la parte que hay que llevar a la reunión de presupuesto, porque el gasto no se compara contra cero: se compara contra el escenario en que alguien vuela sin credencial dentro de tu faena.
- La multa. Está arriba. El detalle de cómo se aplica está en multas por volar un dron sin credencial.
- La detención de faena. Un incidente con dron dentro de una operación industrial se investiga, y mientras se investiga no se vuela. Muchas veces tampoco se trabaja alrededor.
- El seguro que no responde. Si el operador no tenía credencial vigente, la aseguradora tiene un argumento para no cubrir el daño. Vale la pena leer la póliza antes y no después.
- El DS 44. El Reglamento sobre gestión preventiva de los riesgos laborales, publicado el 27 de julio de 2024 y vigente desde el 1 de febrero de 2025, derogó el DS 40 y el DS 54 de 1969 y exige capacitación documentada sobre los riesgos del puesto de trabajo. Si en tu empresa se vuelan drones, la formación del piloto no es un beneficio: es parte del programa preventivo. Está desarrollado en drones y prevención de riesgos bajo el DS 44.
- La conversación con el mandante. En minería, energía y obra pública, un incidente con un operador no habilitado es un problema contractual, no solo administrativo.
Si después de sacar la cuenta te queda la duda de si conviene formar gente propia o contratar el servicio, esa decisión está resuelta en la guía sobre formar pilotos propios o contratar un servicio con drones. Y si ya tienes claro que vas a capacitar, la cotización se pide en cursos de drones para empresas.
Cómo se defiende el presupuesto adentro
La capacitación en drones rara vez se rechaza por cara. Se rechaza porque se presentó como un beneficio para el trabajador en vez de como gestión de riesgo operacional. Cuatro cosas que ayudan cuando toca sentarse a pedir la plata:
- Pon el número de la exposición al lado del número del gasto. El rango de multa del artículo 185 del Código Aeronáutico y el costo de reponer un equipo enterprise pesan más que cualquier argumento pedagógico.
- Amárralo al programa preventivo. Bajo el DS 44 la capacitación documentada es una obligación, no un extra. Presentado así, entra por la línea de prevención y no por la de bienestar.
- Presenta el costo por persona y el costo por año. La credencial dura 36 meses: divide el total por tres y la cifra deja de asustar.
- Cierra con lo que la empresa se lleva. Certificados verificables, material que queda adentro, procedimientos escritos y gente habilitada para operar legalmente. No es un curso: es una capacidad instalada.
Un error frecuente al armar la línea presupuestaria: pedir un solo monto global. Pide la cotización desglosada —instrucción, traslado, equipos, certificación— porque así puedes ajustar el alcance sin volver a empezar la negociación completa.