Qué es y qué no puede hacer
Funciona por paralaje: el mismo punto visto desde ángulos distintos permite triangular su posición. Con suficientes fotos superpuestas, el software reconstruye una nube de puntos y, a partir de ella, todo lo demás.
Su límite es estructural y conviene tenerlo claro antes de vender: solo puede reconstruir lo que la cámara ve. Bajo vegetación densa no hay terreno, porque la cámara no lo vio. Los elementos muy delgados —un cable, una malla— tampoco se resuelven bien. Para eso está el LiDAR, y la comparación honesta está en LiDAR vs fotogrametría.
GSD: la decisión que define todo lo demás
El GSD (Ground Sample Distance) es cuántos centímetros de terreno representa un píxel. Un GSD de 2 cm significa que cada píxel cubre 2 × 2 cm de suelo. Es la unidad en que se conversa con el cliente: no se pide «alta resolución», se pide un GSD.
Depende de tres cosas: la altura de vuelo, la distancia focal y el tamaño del sensor. Para un equipo dado, lo único que mueves en terreno es la altura. Volar más bajo mejora el GSD y multiplica el número de fotos, el tiempo de vuelo, las baterías y las horas de procesamiento.
Traslape: dónde falla la mayoría de los levantamientos
El traslape es cuánto se superponen las fotos. Se declara en dos ejes: frontal (entre fotos consecutivas de la misma línea) y lateral (entre líneas de vuelo).
Poco traslape es la causa número uno de un levantamiento que no cierra: aparecen huecos, el modelo se deforma en los bordes y el software inventa geometría donde le faltó información. Terrenos con vegetación, arena o agua —superficies sin textura reconocible— exigen más traslape que un terreno urbano lleno de esquinas.
Y el borde siempre miente: la zona de interés tiene que quedar dentro del área volada, con margen. Si el cliente quiere hasta el cierre del predio, se vuela más allá del cierre.
Puntos de control (GCP): para qué sirven de verdad
Un GCP es una marca en el suelo cuya coordenada conoces con precisión, medida con un equipo topográfico. Sirve para dos cosas distintas que se confunden:
- Georreferenciar, es decir, amarrar el modelo al sistema de coordenadas real.
- Verificar. Los puntos que dejas fuera del ajuste y usas solo para medir el error se llaman puntos de chequeo, y son los que te permiten declarar una precisión en el informe en vez de afirmarla.
Colocarlos bien importa tanto como medirlos: repartidos por toda el área, incluidos los bordes, y con al menos uno en la zona más alta y otro en la más baja si hay desnivel. Todos juntos en el centro no sirven de nada.
RTK o PPK: la georreferenciación desde el aire
Las dos resuelven el mismo problema —saber con precisión dónde estaba el dron en cada disparo— y se diferencian en cuándo hacen la corrección.
| RTK | PPK | |
|---|---|---|
| Cuándo corrige | En tiempo real, durante el vuelo | Después, en gabinete |
| Necesita | Enlace permanente con la base o red | Solo que ambos hayan registrado |
| Si se corta el enlace | Se pierde la corrección de ese tramo | No pasa nada: se corrige igual |
| Dónde brilla | Cobertura buena, trabajo rápido | Zonas aisladas, cordillera, faenas sin señal |
Ninguna de las dos elimina los puntos de chequeo. Te ahorran GCP de georreferenciación, no la obligación de verificar lo que entregas.
La captura en terreno
- Reconocimiento. Obstáculos, cierre del área, punto de despegue, y la pregunta normativa: ¿hay gente, aeródromos o área poblada? Ver dónde se puede volar.
- Meteorología. Viento, y sobre todo luz: sol muy bajo produce sombras largas que arruinan el ortomosaico; sol de mediodía con nubes intermitentes cambia la exposición entre líneas. Ver viento y clima.
- Colocar y medir los GCP, antes de volar, no después.
- Vuelo. Altura constante respecto del terreno si hay desnivel, obturador mecánico si el equipo lo tiene, y velocidad acorde al tiempo de exposición.
- Verificación en el punto. Revisar que las fotos estén nítidas y completas antes de subirse al auto. Volver a un cerro porque faltó una línea cuesta un día.
Procesamiento y entregables
El flujo es siempre el mismo: alineación de imágenes, densificación de la nube, clasificación de puntos, generación del modelo y ortorrectificación. Lo que cambia entre softwares es la interfaz, no la física.
Los entregables que se venden:
- Ortomosaico. La imagen corregida geométricamente, sobre la que se puede medir.
- MDS y MDT. Modelo de superficie (con todo lo que hay arriba) y modelo del terreno (el suelo desnudo). No son lo mismo y el cliente casi siempre quiere el segundo.
- Nube de puntos y curvas de nivel.
- Volúmenes, que es lo que compra la minería y la construcción: cuánto material hay en ese acopio.
Y el entregable que nadie pide y separa a un profesional: el informe de precisión, con los puntos de chequeo, el error obtenido y la metodología. Es lo que permite cobrar distinto. Cómo se arma el precio, en cuánto cobrar.
Los errores que más se repiten
- Volar con traslape de folleto en terreno sin textura.
- Poner todos los GCP en el centro del área.
- No dejar puntos de chequeo y después no poder declarar precisión.
- Confundir MDS con MDT en la entrega.
- Volar a media mañana con sol bajo y sombras largas.
- Prometer una precisión mejor que el GSD elegido.
El curso donde esto se practica con proyecto propio es fotogrametría con drones.