Cómo funciona cada una
Fotogrametría. Se toman fotos superpuestas y se triangula la posición de cada punto que aparece en varias de ellas. El resultado trae color, porque nace de imágenes. El flujo completo está en fotogrametría paso a paso.
LiDAR. El sensor emite pulsos láser y mide el tiempo que tardan en volver. Combinado con GNSS de precisión y una unidad inercial, entrega una nube de puntos georreferenciada. Lo que lo hace especial es el multirretorno: un mismo pulso puede rebotar en la copa de un árbol, en una rama intermedia y en el suelo, y el sensor registra los tres. Filtrando los últimos retornos aparece el terreno bajo el follaje.
La comparación, sin adornos
| Fotogrametría | LiDAR | |
|---|---|---|
| Qué hace | Deduce geometría desde imágenes | Mide distancias con láser |
| Bajo vegetación | No llega | Llega, con multirretorno |
| Color | Sí, viene de las fotos | No, salvo que se sume una cámara |
| Elementos delgados | Cables y mallas se pierden | Los resuelve bien |
| Costo de entrada | Bajo: el dron y la cámara | Alto: sensor, IMU, GNSS y plataforma que lo cargue |
| Luz | Depende del sol y de la sombra | Funciona de noche: trae su propia fuente |
| Procesamiento | Largo, muy dependiente de cómputo | Más rápido, pero exige clasificar la nube |
Los casos, uno por uno
Forestal. El caso de libro para LiDAR: se necesita el terreno bajo el bosque y las alturas de dosel. La fotogrametría entrega la copa, que no es lo que se pide.
Líneas eléctricas. También LiDAR, por los conductores: un cable de pocos centímetros no sobrevive a la reconstrucción fotogramétrica, y la distancia del conductor a la vegetación es justamente lo que se va a medir.
Minería. Mayoritariamente fotogrametría. Los rajos, botaderos y acopios son superficie desnuda, sin vegetación que tape nada, y el volumen se calcula igual de bien a mucho menor costo. Ver drones en minería.
Construcción y obras. Fotogrametría, salvo terreno con maleza alta. El avance de obra además se comunica mejor con imagen real.
Corredores y caminos. Depende de la vegetación al costado. Con maleza, el LiDAR paga solo.
Qué necesita cada uno
La fotogrametría necesita un dron con buena cámara, idealmente obturador mecánico, y capacidad de cómputo para procesar. El LiDAR necesita el sensor, una IMU y GNSS de precisión, una plataforma capaz de cargar el conjunto, software específico y bastante más aprendizaje: la clasificación de la nube es un oficio en sí mismo.
Por eso la recomendación honesta para quien parte es dominar primero la fotogrametría, generar demanda, y arrendar o subcontratar cuando aparezca un proyecto que exija terreno bajo vegetación. Está desarrollado en qué dron comprar.
Cuándo conviene combinarlos
No son excluyentes, y los mejores entregables de corredor los usan juntos: el LiDAR aporta la geometría —terreno, cables, estructura— y la fotogrametría aporta la textura y el color que hacen legible el resultado para quien no es especialista.
En la práctica, eso se traduce en un solo vuelo con las dos cargas, o en dos vuelos sobre la misma zona. El costo sube; lo que el cliente recibe es un producto que se entiende sin explicación.