Guía · Industria

Drones en el sector forestal e incendios

Inventario, focos, daño y cortafuegos. Y el punto que casi nadie escribe: si hay aeronaves combatiendo el fuego, el dron no vuela. Ni uno.

Actualizada: agosto 2026Lectura 7 minutosAÉREO · AOC 2144
Respuesta corta

El rubro forestal usa el dron en cuatro frentes: inventario y conteo de árboles, detección y monitoreo de focos con cámara térmica, evaluación de daño después del incendio y control de faenas, cortafuegos y caminos. Es una industria de superficie enorme y acceso difícil: exactamente donde el dron rinde.

Y tiene un límite que hay que decir fuerte, porque se rompe todos los veranos: si hay aeronaves tripuladas combatiendo un incendio, está prohibido volar un dron en esa zona. No es una recomendación. La DGAC lo tiene publicado como prohibición y CONAF la recuerda cada temporada, porque la intrusión de un dron obliga a retirar helicópteros y aviones cisterna del área.

Por qué el dron entró al rubro forestal

El forestal chileno se concentra en Biobío, Ñuble, La Araucanía y Maule: plantaciones extensas, topografía quebrada, caminos internos largos y una temporada de incendios que define el año entero. Cuatro condiciones que hacen del dron una herramienta obvia.

La diferencia con otros rubros es la estacionalidad. En invierno el dron trabaja para el negocio: inventario, cartografía, control de faena. En verano trabaja para la emergencia: prevención, detección, evaluación. Un equipo forestal que solo entrena para una de las dos temporadas queda a medias.

Dos temporadas El mismo equipo y la misma credencial, dos operaciones distintas. En verano cambian el riesgo, las coordinaciones y las prohibiciones: eso hay que entrenarlo antes de que empiece la temporada, no durante.

Inventario, conteo de árboles y cartografía del predio

Es el uso que más se paga fuera de la temporada de incendios, y el que menos titulares se lleva.

  • Conteo de árboles y densidad real por rodal, a partir de un vuelo fotogramétrico. Sirve para detectar fallas de plantación y proyectar cosecha.
  • Altura y estimación de volumen. Con la diferencia entre el modelo de superficie y el modelo de terreno se estima altura de dosel. Acá el LiDAR gana claramente, porque el láser penetra el follaje y devuelve el suelo bajo la copa; la fotogrametría solo ve la copa.
  • Cartografía actualizada del predio. Caminos, cortafuegos, quebradas, tendidos y accesos. La mayoría de los predios opera con planos viejos, y en una emergencia ese desfase cuesta caro.
  • Detección de estrés y mortalidad con sensor multiespectral, para focalizar la inspección en terreno en vez de recorrer todo.

La base técnica de todo esto es la misma que en cualquier levantamiento: está en las guías de fotogrametría con drones y LiDAR con drones. Y el criterio de precisión también: un inventario sin informe de metodología y precisión no se puede defender ante el cliente.

Detección temprana y monitoreo de focos con cámara térmica

La cámara térmica detecta diferencia de temperatura, y por eso sirve para dos cosas distintas que conviene no confundir:

  1. Detección temprana. Vuelos programados sobre sectores de riesgo, en horarios críticos, para encontrar un foco antes de que se vea la columna de humo. Funciona bien en superficies acotadas y de alto valor, no como reemplazo de una red de detección regional.
  2. Monitoreo de rescoldos después del control. Este es el uso más subvalorado del rubro. Un incendio declarado controlado deja puntos calientes bajo la ceniza y en tocones que pueden reactivarse con viento. La térmica los ubica y la cuadrilla llega directo, sin recorrer hectáreas a ciegas.

Dos advertencias técnicas honestas. Primero, el humo denso degrada la imagen térmica: no la anula, pero tampoco es una cámara que ve a través de todo, como se suele vender. Segundo, el aire caliente y las turbulencias sobre una zona quemada afectan la estabilidad del vuelo y el consumo de batería. Nada de eso impide operar; obliga a márgenes más conservadores.

La operación con sensor térmico, su interpretación y sus errores típicos son los mismos que trabajamos en la guía de termografía con drones, aplicada allá a paneles y líneas.

El límite legal: si hay aeronaves de combate, el dron no vuela

Esta es la sección que más importa de toda la guía y la que casi nadie escribe.

Durante el desarrollo y el combate de un incendio forestal con medios aéreos, volar un dron en la zona está prohibido. La DGAC lo publica como prohibición expresa y la funda en la normativa aeronáutica vigente, DAN 91 y DAN 151. CONAF lo recuerda cada temporada y ha sido explícita: además del riesgo, constituye una infracción.

El motivo es operacional y es brutalmente simple. Los helicópteros y aviones cisterna trabajan a muy baja altura, con visibilidad reducida por el humo y con carga. Un dron en esa franja es un impacto potencial que el piloto no puede esquivar. Y como no se puede verificar dónde está exactamente, el protocolo es el único posible: se suspende la operación aérea completa. Se retiran los helicópteros de combate, los de transporte de brigadistas y los aviones cisterna. El incendio sigue creciendo mientras tanto.

Dicho sin rodeos

El dron del vecino que sale a grabar el incendio no es un espectador: es la razón por la que el helicóptero se fue. Y si tu empresa opera drones en la zona, el riesgo no es solo la multa: es que un vuelo mal coordinado se transforme en la causa de que el fuego llegara a la casa de alguien.

Qué corresponde hacer, entonces:

  • Antes de la temporada, definir por escrito quién autoriza un vuelo en emergencia y quién lo prohíbe. Esa decisión no se improvisa con el incendio encima.
  • Durante una emergencia, el vuelo solo procede si está expresamente coordinado y autorizado por quien dirige la operación en terreno —CONAF, Bomberos o la autoridad a cargo—, y suspendido apenas ingresa un medio aéreo.
  • Verificar restricciones vigentes. En emergencias se han dictado prohibiciones zonales de uso de drones, incluso a nivel regional bajo Jefatura de la Defensa Nacional en estados de excepción.
  • Dejar el protocolo escrito dentro del procedimiento de trabajo seguro y de la política interna de uso de drones de la empresa.

Volar sin credencial o fuera de norma tiene además su costo formal: el Código Aeronáutico contempla multas de 5 a 500 UTM, como está detallado en la guía de multas por volar un dron sin credencial.

Después del fuego: evaluación de daño y respaldo

Cuando la emergencia terminó y el espacio aéreo está liberado, el dron vuelve a ser la herramienta correcta. Un vuelo fotogramétrico sobre la superficie afectada entrega en horas lo que un recorrido en terreno tarda días:

  • Superficie afectada delimitada y medida, con coordenadas, no estimada a ojo.
  • Grados de severidad por sector: quema total, daño parcial, sectores intactos.
  • Estado de la infraestructura: caminos, puentes, cercos, torres, campamentos.
  • Respaldo para seguros y para la autoridad, con material fechado y trazable.
  • Línea base para el plan de recuperación y para medir la regeneración con vuelos posteriores.

Ese último punto es el que convierte el servicio en recurrente. Un solo vuelo documenta un desastre; una serie de vuelos documenta una recuperación, y eso es lo que un directorio y una compañía de seguros quieren ver.

Fiscalización de faenas, cortafuegos y caminos

Fuera de la emergencia, el uso más constante es el control de la propia operación forestal:

  • Control de avance de cosecha y verificación de superficie efectivamente intervenida.
  • Estado de cortafuegos: ancho real, continuidad, vegetación acumulada. Se revisa antes de la temporada, no cuando ya hay humo.
  • Caminos internos y obras de arte: cunetas, alcantarillas, puntos de erosión.
  • Fiscalización de contratistas, con evidencia gráfica georreferenciada en vez de discusiones de palabra.
  • Detección de tala ilegal y ocupaciones en predios extensos y de difícil acceso.
  • Inspección de tendidos eléctricos internos, que son una causa conocida de ignición. Ver inspección de infraestructura con drones.

Qué necesita el equipo forestal

  1. Credencial de Operador RPAS vigente y aeronave registrada ante la DGAC. Sin eso no hay operación legal ni cobertura de seguro que valga.
  2. Al menos dos operadores habilitados. La temporada de incendios no espera a que vuelva el único piloto de vacaciones.
  3. Criterio de sensor térmico, para distinguir un rescoldo real de una superficie oscura recalentada por el sol.
  4. Protocolo de emergencia escrito, con la regla de suspensión ante medios aéreos como primera línea.
  5. Coordinación con la autoridad: saber a quién se avisa, en qué orden y con qué información.

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Preguntas frecuentes

¿Se puede volar un dron en un incendio forestal en Chile?
No mientras haya aeronaves tripuladas combatiendo el fuego. La DGAC publica esa prohibición y CONAF la recuerda cada temporada. La razón es que un dron obliga a suspender la operación aérea completa: se retiran helicópteros de combate, aviones cisterna y transporte de brigadistas, y el incendio sigue creciendo mientras tanto. Un vuelo solo procede si está expresamente coordinado y autorizado por quien dirige la emergencia.
¿Sirve una cámara térmica de dron para detectar incendios forestales?
Sirve, con dos usos distintos: detección temprana mediante vuelos programados sobre sectores de riesgo, y sobre todo monitoreo de rescoldos después del control, que es donde más rinde. Hay que tener presente que el humo denso degrada la imagen térmica y que el aire caliente sobre una zona quemada afecta la estabilidad del vuelo.
¿Qué es un inventario forestal con dron?
Es un levantamiento aéreo del que se derivan conteo de árboles, densidad por rodal, altura de dosel y estimación de volumen, además de cartografía actualizada de caminos y cortafuegos. Para altura bajo dosel el LiDAR entrega mejores resultados que la fotogrametría, porque el láser penetra el follaje y devuelve el terreno.
¿Qué se puede evaluar con dron después de un incendio?
Superficie afectada delimitada y medida con coordenadas, grados de severidad por sector, estado de caminos e infraestructura, y respaldo fechado y trazable para seguros y autoridad. Repetir el vuelo en el tiempo entrega además la línea base para medir la regeneración.
¿Qué formación necesita un equipo forestal para operar drones?
La Credencial de Operador RPAS de la DGAC y el registro de la aeronave como base, al menos dos operadores habilitados para no depender de una persona, criterio de interpretación térmica y un protocolo de emergencia escrito cuya primera regla sea suspender el vuelo ante la presencia de medios aéreos.

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