Cómo se hace bien
Una inspección térmica mal planificada entrega imágenes bonitas y ningún hallazgo. Cuatro condiciones que la hacen útil:
- Irradiancia suficiente. En fotovoltaica, sin sol la anomalía no aparece: el panel tiene que estar trabajando.
- La hora correcta. Ni al amanecer ni con el sol bajo. La ventana útil del día es acotada y hay que planificarla.
- Altura y resolución coherentes con el tamaño del defecto que buscas. Volar más alto cubre más y detecta menos.
- Condiciones estables. Viento y nubosidad variable arruinan la comparabilidad entre imágenes.
Qué entrega el informe
- Anomalías clasificadas por tipo: celda, string, diodo, conexión, seguidor.
- Ubicación exacta dentro de la planta o del tramo de línea, para que la cuadrilla llegue directo.
- Severidad, con criterio de priorización.
- Condiciones del vuelo: irradiancia, temperatura ambiente, hora, equipo. Sin esto, el informe no es comparable ni auditable.
- Estimación de impacto, cuando el cliente puede traducirlo a energía no generada.
Ese último punto es el que convierte el servicio en recurrente: cuando el informe se traduce a pesos, la inspección deja de ser un costo y pasa a ser una decisión de negocio.
Qué necesita el piloto
- Credencial de Operador RPAS vigente y aeronave registrada.
- Equipo con sensor térmico radiométrico, no una cámara térmica de imagen nomás.
- Criterio de interpretación: distinguir una anomalía real de un reflejo, de suciedad o de sombra.
- Operación cerca de infraestructura energizada: interferencia, distancias, coordinación con el mandante.
Lo trabajamos en el material del curso y, para empresas del rubro, en programas a medida sobre sus propios equipos y plantas.