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Julio 2026 · Historia

Por qué nos llamamos "escuela": una palabra que en aviación se gana

Por qué AÉREO se llama Escuela Profesional de Pilotos RPAS: la tradición aeronáutica chilena desde 1913

La historia detrás de AÉREO, Escuela Profesional de Pilotos RPAS.

En aviación las palabras no se eligen porque suenen bien: se eligen porque comprometen. Cada cierto tiempo alguien nos pregunta —con curiosidad, y a veces con escepticismo— por qué AÉREO se presenta como Escuela Profesional de Pilotos RPAS. Es una pregunta justa, y nos gusta responderla.

La respuesta corta: porque en el mundo aeronáutico la palabra escuela no se usa, se gana. La respuesta larga es una historia que empieza mucho antes que los drones. Y en Chile, es una historia de más de dos siglos.

Las escuelas: donde se forma lo que el país necesita

En la tradición militar chilena, "escuela" nunca ha significado simplemente un lugar donde se dictan clases. Es la institución que forma. En 1817, con la independencia todavía fresca, Bernardo O'Higgins fundó la que hoy es la Escuela Militar del Libertador Bernardo O'Higgins, y en 1818 nacía la institución que daría origen a la actual Escuela Naval Arturo Prat. No por nada en Chile se les llama "escuelas matrices": son la matriz de donde sale el oficial, el marino, el aviador. Se entra civil y se sale oficial. Se entra alumno y se sale piloto.

De esa tradición vienen dos expresiones que usamos hasta hoy: tener escuela —tener formación, tener sello— y hacer escuela: dejar una manera de hacer las cosas que otros continúan.

Tres años después del primer vuelo, Chile ya tenía escuela

La aviación chilena nació casi junto con la aviación mundial. El 21 de agosto de 1910 —apenas siete años después del vuelo de los hermanos Wright— César Copetta hizo volar el primer aeroplano en Chile, en los campos de Ñuñoa. Y aquí viene el dato que más nos gusta contar: en 1913, cuando volar era todavía una hazaña, Chile no partió comprando una flota de aviones. Partió fundando una escuela.

Ese año se creó la Escuela de Aeronáutica Militar —hoy Escuela de Aviación "Capitán Manuel Ávalos Prado"—, una de las escuelas de aviación más antiguas del mundo que siguen operando. De sus filas salió el teniente Dagoberto Godoy, que en 1918 cruzó por primera vez la cordillera de los Andes por su parte más alta, en un frágil monoplano de madera y tela. Y de esa misma cultura de formación nació en 1930, de la mano de Arturo Merino Benítez, la Fuerza Aérea de Chile.

La lección de esos primeros años sigue vigente: los aviones se compran; los pilotos se forman. Por eso la aviación chilena partió por una escuela.

Qué promete la palabra "escuela"

Cuando la aeronáutica dice "escuela", está prometiendo varias cosas a la vez.

Y sobre todo, criterio: eso que los aviadores llaman airmanship. Una escuela no entrega solamente un certificado; forma el juicio para saber qué hacer cuando el manual no alcanza.

El trabajo de una escuela: formar desde cero

En la tradición aeronáutica, la escuela es donde ocurre la formación inicial: el lugar donde una persona que quizás nunca ha pilotado nada se convierte en piloto. No es un trámite; es donde se construyen los hábitos, los reflejos y el criterio que después acompañan toda una vida de vuelo.

Ese es exactamente el trabajo que hacemos en AÉREO: tomamos a una persona desde cero y la formamos como piloto, con las etapas, los estándares y la disciplina que esa palabra exige. Y ese trabajo, en la tradición aeronáutica, tiene un solo nombre. Por eso AÉREO es una escuela.

Un dron es una aeronave (y quien lo pilota es un piloto)

Aquí se cierra el círculo. La OACI —la Organización de Aviación Civil Internacional— no habla de "drones": habla de RPAS, Remotely Piloted Aircraft System, sistema de aeronave pilotada a distancia. La palabra clave es pilotada. Hay una aeronave, y hay un piloto responsable de ella, con los mismos deberes de fondo de cualquier piloto: entender meteorología, reglamentación, espacio aéreo y factores humanos.

En Chile, además, el regulador es el mismo de la aviación tripulada: la Dirección General de Aeronáutica Civil, con su normativa DAN y su credencial de piloto a distancia. Compartimos el cielo con aviones y helicópteros tripulados; por eso los estándares no pueden ser menores.

Nuestro nombre, palabra por palabra

Una promesa, no un eslogan

En 1913, Chile entendió que la aviación se construye formando pilotos, y para eso fundó una escuela. Más de un siglo después, la aviación vive su siguiente capítulo: las aeronaves no tripuladas. Nosotros elegimos pararnos en esa misma tradición.

Cuando decimos escuela, no es marketing: es una declaración de estándares. La misma exigencia con que la aviación formó a sus pilotos durante más de cien años, aplicada a la nueva aviación no tripulada.

Sabemos que escuela es una palabra grande. Precisamente por eso la elegimos: no como un título, sino como una obligación.

Eso es AÉREO. Escuela Profesional de Pilotos RPAS.

¿Quieres formarte como piloto RPAS con estándar profesional? Conoce nuestros programas de formación o escríbenos.


Referencias históricas: Memoria Chilena — Los inicios de la aviación militar chilena y Escuela de Aviación "Capitán Manuel Ávalos Prado".

AÉREO es una escuela profesional de pilotos RPAS y operador certificado por la DGAC (AOC 2144). Formamos pilotos en Las Condes, Santiago, y capacitamos empresas en todo Chile.

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